Crecimiento, maduración, evolución  y renovación son parte del proceso de la vida, y como tal, la vida de nuestro querido Hospital del Niño continúa su desarrollo y arduo trabajo. Este año cumple 20 años de existencia, llevando a cabo día a día su misión fundamental: atender la salud de los niñ@s y jóvenes de nuestro Estado, brindar a sus familias la esperanza y la promesa de nuestro mejor esfuerzo, luchar por el abatimiento de la enfermedad y procurar  el conocimiento de mejores alternativas de vida.

Como cada año, las estadísticas nos muestran incrementos en la demanda de atención médica, reflejada en las cifras de solicitud de consulta médica, ya sea externa o por el servicio de urgencias. El trabajo de detección temprana de enfermedades serias como el cáncer han dado sus frutos con la referencia más pronta y eficaz de sus lugares de origen a nuestro hospital, y con ello crece la enorme responsabilidad de ser el único centro de atención de tercer nivel del Estado para los niñ@s y jóvenes, capaz de abordar, diagnosticar y tratar las enfermedades que, por su naturaleza, no pueden ser susceptibles de manejo en primer y segundo nivel de atención. Este perfil de atención médica nos obliga a complementar nuestros servicios, por ello, se ha reforzado la atención en las enfermedades hematológicas y oncológicas, se han conseguido apoyos de médicos especialistas en cirugía cardiovascular y en trasplante renal para  evitar la necesidad de referencia a la Ciudad de México.